De las palabras clave a la intención: Google redefine la publicidad en la era de la búsqueda con IA
Google presenta en DMEXCO 2026 su visión de Search con IA. Descubre cómo Gemini, AI Max y los nuevos anuncios transforman la publicidad programática.

La inteligencia artificial está transformando la manera en que las personas buscan información, descubren productos y toman decisiones de compra. En DMEXCO 2026, celebrado los días 23 y 24 de septiembre en Colonia, Alemania, Google presentó su visión de esta evolución durante la ponencia New Era of AI Search: Helping Brands Turn Intelligence into Action, encabezada por Dan Taylor, vicepresidente global de publicidad de Google, y con la participación de Nicolai Johannsen, director de marketing de Bonprix.
El mensaje central apuntó a un cambio estructural en Search: la búsqueda deja de limitarse a una lista de enlaces y avanza hacia experiencias conversacionales capaces de interpretar necesidades complejas y acompañar al usuario durante más etapas del proceso de compra. Para la publicidad programática, esta transformación abre nuevas posibilidades de optimización, pero también plantea desafíos relacionados con el control de las campañas, la medición de resultados y la distribución de la inversión.
La evolución no consiste únicamente en incorporar inteligencia artificial a las herramientas existentes. También implica replantear cómo se identifica la intención de compra, cómo se construyen los anuncios y cómo se determina el valor de cada interacción dentro de un recorrido de conversión cada vez menos lineal.
Google DMEXCO 2026: una nueva visión de Search con inteligencia artificial
Durante la presentación, Google defendió que las consultas son cada vez más conversacionales y específicas. En lugar de introducir una palabra clave aislada, los usuarios pueden describir una necesidad completa, establecer condiciones, comparar alternativas y profundizar en una misma búsqueda mediante preguntas sucesivas.
Este comportamiento modifica la forma en que se interpreta la demanda. Una consulta como «comprar una computadora» ofrece información limitada sobre la intención del usuario. En cambio, una solicitud que incluye presupuesto, características técnicas, uso previsto y preferencias permite construir un contexto más preciso para identificar productos y mensajes relevantes.
La integración de Gemini en las capacidades publicitarias de Google busca aprovechar ese contexto para relacionar las consultas con anuncios más pertinentes. Según la compañía, el objetivo es conectar a las marcas con consumidores que necesitan orientación, desde las primeras etapas de descubrimiento hasta la decisión final de compra.
Para la publicidad programática, esta evolución refuerza la importancia de trabajar con señales de intención, información comercial estructurada
y estrategias de medición que permitan comprender el aporte de cada punto de contacto. La automatización puede facilitar la identificación de oportunidades, aunque sus resultados dependen de la calidad de los datos, los objetivos configurados y la capacidad de evaluar el rendimiento real.

Gemini y Google Ads: automatización más allá de las palabras clave
Uno de los principales ejes de la estrategia de Google es incorporar modelos de inteligencia artificial más avanzados en la interpretación de consultas y la generación de anuncios. La propuesta busca reducir la dependencia de listas rígidas de palabras clave y responder a búsquedas que, por su extensión o complejidad, resultan difíciles de anticipar mediante configuraciones manuales.
En este contexto, AI Max para campañas de búsqueda adquiere relevancia como herramienta para ampliar la cobertura, adaptar los mensajes y encontrar oportunidades adicionales de conversión. La solución utiliza señales disponibles para la campaña, información del sitio web y capacidades de inteligencia artificial para relacionar anuncios con búsquedas potencialmente relevantes.
Google afirmó que AI Max genera, en promedio, un 27% más de conversiones en las condiciones analizadas, manteniendo un costo por adquisición o un retorno de la inversión publicitaria similar al de campañas gestionadas manualmente.
Estas cifras deben interpretarse como resultados comunicados por el proveedor, no como una garantía de desempeño para cualquier anunciante. La categoría, la competencia, la madurez de la cuenta, la calidad del sitio y el historial de conversiones pueden influir en los resultados obtenidos.
Desde la perspectiva programática, la principal implicación es que la automatización necesita acompañarse de una gobernanza clara. Definir
objetivos comerciales, establecer límites presupuestarios, revisar las consultas que activan anuncios y analizar la calidad de las conversiones permite aprovechar las capacidades de la IA sin perder visibilidad sobre el rendimiento de la inversión.
Nuevos formatos publicitarios: anuncios que acompañan la conversación
La transformación de Search también alcanza la manera en que se presentan los anuncios. Google está explorando formatos diseñados para integrarse en las experiencias de búsqueda con IA, donde las recomendaciones comerciales pueden aportar información contextual y ayudar a resolver dudas durante la investigación de un producto.
Entre las iniciativas presentadas por la compañía durante 2026 se encuentran experiencias publicitarias con explicaciones generadas mediante IA, anuncios orientados al descubrimiento conversacional y formatos de Shopping con mayor capacidad para ofrecer información relevante. Estas propuestas buscan acercar la publicidad al momento en que el consumidor compara opciones y evalúa cuál responde mejor a sus necesidades.
Otro desarrollo relevante son los agentes comerciales de marca, capaces de responder preguntas sobre productos y orientar al consumidor dentro de una experiencia conversacional. En un escenario de compra automotriz, por ejemplo, un usuario podría consultar características de un vehículo, resolver dudas sobre sus prestaciones y avanzar hacia una solicitud de prueba de manejo.
Para
la publicidad programática, estos formatos anticipan una evolución desde la compra de impresiones hacia experiencias que buscan facilitar
acciones concretas. Sin embargo, su disponibilidad, integración y alcance comercial dependen de las condiciones definidas por Google y de los mercados en los que se habiliten.

Bonprix y los resultados de la búsqueda con IA
La presentación de DMEXCO también incluyó el caso de Bonprix, una empresa de comercio electrónico que compartió resultados asociados a su estrategia de búsqueda impulsada por inteligencia artificial.
De acuerdo con la información difundida sobre la sesión, la compañía registró un incremento del 44% en la adquisición de nuevos clientes y un crecimiento del 15% en la tasa de conversión en el mercado analizado. Estos resultados motivaron la expansión de la estrategia a otros mercados europeos.
El caso pone sobre la mesa una distinción importante para los anunciantes: mejorar la eficiencia de una campaña no es lo mismo que generar demanda incremental. Mientras el primer objetivo busca obtener mejores resultados con los recursos disponibles, el segundo pretende alcanzar consumidores o conversiones que no se habrían producido sin la intervención publicitaria.
Para comprobar este efecto, conviene utilizar pruebas controladas, comparar grupos de audiencias y evaluar el costo de adquisición junto con el
valor de los nuevos clientes. De esta manera, la inteligencia artificial puede valorarse por su contribución al negocio y no únicamente por el aumento de clics o conversiones atribuidas.
Qué cambia para la publicidad programática y la medición
La evolución de Search exige revisar la relación entre automatización, creatividad y datos. Cuando los sistemas intervienen en la selección de consultas, la adaptación de mensajes y la elección de destinos, la calidad de los recursos disponibles adquiere mayor importancia.
Las marcas necesitan páginas de destino rápidas, información de productos consistente, mensajes diferenciados y eventos de conversión correctamente configurados. Sin estos elementos, incluso una herramienta avanzada puede optimizar hacia resultados que no reflejan el verdadero valor comercial.
También resulta fundamental ampliar la lectura de las métricas. El costo por adquisición y el retorno publicitario deben analizarse junto con la rentabilidad, la adquisición de nuevos clientes y el valor generado a largo plazo. La evaluación de incrementalidad ayuda a identificar si la automatización aporta crecimiento real o simplemente redistribuye conversiones entre campañas.
En paralelo, la búsqueda con IA refuerza la necesidad de conectar los
canales pagados con el SEO y la estrategia de contenidos. La información
útil, verificable y bien estructurada puede contribuir al descubrimiento orgánico, mientras que la publicidad permite trabajar con objetivos comerciales específicos. Ambos enfoques cumplen funciones distintas y complementarias.
Tenx: convertir la innovación en resultados medibles
La visión presentada por Google en DMEXCO 2026 confirma que la inteligencia artificial está modificando la planificación y ejecución de las estrategias digitales. Para las marcas, el reto consiste en aprovechar estas capacidades sin perder el control sobre la inversión, la calidad de las audiencias y los objetivos de negocio.
Tenx puede acompañar esta evolución mediante una visión estratégica de la publicidad programática, orientada a conectar datos, tecnología y optimización de medios. La prioridad debe centrarse en identificar oportunidades de crecimiento, evaluar nuevas soluciones mediante pruebas controladas y construir modelos de medición capaces de distinguir eficiencia de impacto incremental.
En una industria donde las plataformas automatizan cada vez más decisiones, la ventaja competitiva no depende únicamente de adoptar nuevas herramientas, sino de utilizarlas con criterio estratégico. Transformar la inteligencia artificial en resultados sostenibles requiere objetivos claros, datos confiables y una evaluación constante del rendimiento.
La nueva era de Search plantea una oportunidad para replantear la relación entre marcas y consumidores. Para
Tenx, el desafío consiste en convertir ese cambio en estrategias programáticas más relevantes, eficientes y medibles, alineadas con las necesidades reales de cada negocio.










